domingo, 28 de agosto de 2011

:)

Buenas tardes, amor.
Y pensarás, "¿pero qué es esto? ¡A mi novia se le ha ido la cabeza!" Y no no no, tu novia tiene la cabeza en su sitio, el noventa y nueve coma nueve nueve por ciento de las veces a trescientos metros sobre el cielo, que desde allí se ve la península ibérica entera y no te echo tanto de menos. El viernes por la tarde te escribí una carta, sí, de las de toda la vida y de esas que hace mucho que no te mando y llevo todo el fin de semana aborreciendo a los señores funcionarios de correos que no abren la sucursal hasta el lunes y como soy el ser más impaciente (pero a la vez adorable, ¿a que sí?, ¿a que sí?, ¿a que sí?) del mundo quería que tuvieses una sorpresita hoy mismo... et voilá! Es un método más fácil y rápido y no tiene tanta magia como las cartas tradicionales peeeeeero... sobretodo es rápido, ya veré qué hago con la carta del viernes, si la envío o qué.Estoy acurrucada en la cama, con el portátil escuchando música. ¿Sabes? No sé si te lo he dicho alguna vez pero me encanta la música "instrumental", no me vengas con lo de que Maná sin la palabra amor eh, ¡que te doy pan pal' pelo! Quiero decir que me gusta la música sin letra, me parecen infinitamente más interesantes unos acordes de guitarra o un solo de piano que la mayoría de las canciones del panorama musical actual del país. Me encanta tumbarme en la cama, cerrar los ojos y dejarme llevar por las notas, poner el cuerpo en "mute" con los cascos al máximo y dejar que la música poco a poco me reviente los tímpanos y se apodere de mí. Las canciones en sí como hoy en día las conocemos, las que tienen letra quiero decir, son mucho más monótonas, (esto no quiere decir que no siga a adorando la voz de Santi Balmes con todo mi corazón) pero llega un momento que su esencia no da más de sí y es cuando recurro a Claude Debussy o a Yann Tiersen. Lo que me encanta de sus obras es que cada vez que escuchas una pieza tu cerebro pasa a un estado de... trance e inconscientemente navega entre todos y cada uno de tus recuerdos, buceando, exprimiéndolos al máximo. Me encanta cerrar los ojos y ver los sucesos más destacados de mi vida en pequeños fotogramas, como si fuese una película y yo la gran protagonista. En realidad dicen que la vida es algo parecido a eso, ¿no? Nos dedicamos a coleccionar momentos únicos e irrepetibles y los guardamos en una pequeña cajita, allí donde nadie pueda verlos, pero ninguna llega a estrenarse. Forma parte del encanto personal de esto, ¿verdad? Cada uno tenemos nuestra propia colección de momentos mágicos, pero lo verdaderamente mágico es sentarse contigo, poner la cabeza sobre tu pecho y abrir juntos esas cajas, soñando juntos un rato. ¿Sabes? Es mucho más grande la caja de momentos compartidos contigo que la de antes de conocerte, no exagero cuando te digo que contigo he pasado los mejores momentos de mi vida.
Desde que te conozco soy mejor persona, estoy convencida. Gracias a ti, me haces ser más buena, más... humana. A tu lado tengo los sentimientos a flor de piel, esa es la razón de que muy de vez en cuando más de una lágrima haga alguna que otra excursión por mi mejilla, pero ¿sabes? nunca dejas que rocen el suelo y es una sensación genial. Me haces ver que vivir merece la pena, pese a la que está cayendo ahí fuera, llevo sonriendo todas las mañanas esta semana, y no porque te lo prometí, sino porque me apetece, porque en cierto modo, aunque tengo muchas razones para estar triste, tengo más para ser feliz, en especial una razón muy gorda que ya está contando los minutos que quedan para esperarme con sugus en el andén.

GLUP, GLUP.

1 comentario:

  1. Vale, y ahora es cuando digo, qué tengo que contestar a esto. Porque no tengo palabras. Por cosas como estas es cuando digo que me sorprendes, que me pones los pelos del brazo de punta y el corazón late con fuerza. Cuando solo con ver el título del enlace se me ha puesto una sonrisa de tonto, o cuando he visto el título, así cualquiera iba a adivinar la sorpresa. No sé. Para ti serán pequeñas tonterías, pero para mí es un mundo, nadie había hecho esto por mí y según escribo esto una lágrima roza mi mejilla. Se me han agotado las palabras que tenía en la reserva y estas son ya de aodrno.
    Es que sobra todo lo que te ponga aquí, mi vida cambió desde que te cruzaste en ella, pero no te cruzaste y adiós muy buenas, volvías una y otra vez a pasar por delante de mí para dejarme comentarios en el blog, hasta que unos meses después te estableciste, bueno, más bien okupaste mi vida y me volviste loco, pero me encantó porque como ya te he dicho alguna vez, recuperaste a aquel joseto sonriente y conseguiste desaparecer el joseto triste y amargado. Y aunque no te lo creas para mí también, los días que he pasado contigo son los mejores de mi vida. Y ya cuando te acurrucas en mi pecho o en mi hombro, en ese moemnto me gustaría tener un mando a distancia y darle al botón pause y congelar el tiempo y quedarnos así durante horas y horas, sin movernos, sin decir nada, porque hasta los silencios a tu lado son bonitos y agradables, no me cansan ni se hacen incómodos.
    Y ya no sé qué decirte que no te haya dicho ya :)
    GLUP GLUP

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